Necia


Otra vuelta de tuerca.

Otra noche, por ratos eterna, que culmina en una mañana que te pincha en los ojos y se siente en la espalda mientras me restriego los ojos buscando el sentido de poner los pies en el suelo.

Y lo encuentro, soy especialista en encontrar sentidos.

En decidir rápidamente si el camino de la izquierda o el de la derecha, rápido, convencida, segura.

Porque no me importa cuan chiquito se vea cielo desde la ventana…me alcanza con que se vea.

Y siempre estoy donde quise ir alguna vez.

Y voy por la vida así,

medio despistada, medio atenta,

coleccionando momentos, sin prisa, sin tormento.

Buscando el costado gracioso.

Deformando palabras, dibujando flores en los remitos de expedientes…comiendo chupetines.


Porque es acá y es ahora,

no en el cielo, ni dentro,

ni en los sueños.

No creo en otra vida más que en la que vivo a cada instante.

No creo en otro aire más que en el que me llena el pecho en este preciso segundo.

Porque no nos crecen alas,

ni brillamos,

ni te siento si no te toco.

Y mientras tanto estoy…

arriba, abajo, delante, detrás, enfrente, a un lado…

a kilómetros.

Y me quedo…

hablo

me callo

creo

pienso

imagino…

Apuesto,

gano y me dejo ganar sin perder.

Porque no puedo decir que pasaste por mi, si no te abrí la puerta, todas las puertas.

No hay mañana.

Que hacemos hoy?

El gusto es mío…

Y bueno, pues,

un día más que se va colando

de contrabando.

Y bueno, pues,

adiós a ayer

y cada uno a lo que hay que hacer.

Tú, enciende el sol.

Tú, tiñe el mar,

y tú, descorre el velo que oscurece el cielo,

y tú, ve a blanquear la espuma y la nube,

la nieve y la lana,

y tú, conmigo a cantar la mañana.

Tú, a dibujar el trigo y la flor.

Tú, haces de viento,

dales movimiento y tú les das color.

Tú, amasa los montes.

Tú, al pozo a baldear

y tú, conmigo y el gallo a cantar…

Que hay que empezar un día más.

Tire pa’lante que empujan atrás.

Y póngase el calcetín, paloma mía,

y véngase a cocinar el nuevo día.

Todo esta listo,

el agua, el sol y el barro,

pero si falta usted no habrá milagro.

Si le falta usted a un mundo enfermo y con canas,

quién va a hacerle la cama

y quién le peinará la frente

y quién le lavará la cara.

Si falta su risa para echarlo a andar.

Venga conmigo y el gallo a cantar.

Mirar sin ver

Estaba ahí,

en la punta de mi nariz.

Siempre lo busqué en el horizonte

afinando la vista,

debajo de cada piedra,

en las sombras,

bajo el mar…

Y estaba tan a simple vista,

tan cerca…

que agudizando los sentidos

lo nublé,

miré a través,

lo ignoré.

Recién empecé a notarlo

cuando fue alejándose.

Lo vi con nitidez

cuando estuvo bien lejos

y caí en la cuenta

de mi suerte

Cuando lo perdí de vista…

Al menos el mundo gira y todo vuelve a empezar.

Momentos

Oscurece de a poquito, aparecen las estrellas, una a una, las luces comienzan a encenderse, se callan los pájaros, algún perro ladra, pasan los coches…

Un gran silencio crece y avanza desde las cuatro esquinas, la noche abraza los techos y de pronto la ciudad duerme…es ese momento en el que le pondría silenciador a mi teclado, pero pongo música, me estiro y sueno los dedos como si supiese lo que estoy por escribir.

De fondo Louis Armstrong me canta “la Vie en Rose” y le doy un largo sorbo a mi café.

¿Estás ahí?

No quiero aburrirte, pero hoy las musas han pasado de mi también y de todas formas quiero escribir.

Es una de esas noches en las que no me asecha el futuro incierto…el pasado irreparable,

hoy no me exprime la rutina,

no tengo miedo del tiempo, ni me desvelo por comprender al hombre…

al universo…

Hoy tengo puesta una mascarilla de crema reparadora y salvo el área de los ojos y la boca, mi rostro está paralizado debajo de una gruesa capa de producto cosmético.

Por más difícil que sea de entender, esto me hace ridículamente feliz y probablemente el hecho de que no poder sonreír por la tirantéz o la imagen que me devuelve el espejo de la puerta cada vez que volteo distraída, me encuentro disfrutando de este momento tan perfectamente olvidable que se me dio por contarte.

Dentro de la innumerable cantidad de cosas que me gustan, seguramente estos momentos de divismo ocupen un alto puesto de mi “Top List” y aunque por fuera puede apreciarse a una mujer ocupándose de su piel con expresión seria, leyendo las indicaciones del prospecto, por dentro estoy jugando y solo yo sé que primero me dibujé bigotes y que hice toda clase de gestos en el espejo del baño mientras se secaba la máscara por lo que debí repetir la aplicación hasta quedar inmovilizada.

La vida está llena de estos a penas 5 minutos de plenitud, corre por nuestra cuenta el darnos cuenta, el reconocerlos y saborearlos.

Aprovechalos, son tuyos.

Que no pasen desapercibidos.

Era eso…nada más.

La noche sigue avanzando y voy a dejar que me abrace a mi también, las luces se fueron apagando y ahora la luna baña de plata las paredes de mi patio hacia donde miro hasta quedar dormida, es hora de lavarse la cara, los dientes y a dormir…

.

Hoy puede ser un gran día,
plantéatelo así,
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.
Dale el día libre a la experiencia para comenzar,
y recíbelo como si fuera fiesta de guardar.
No consientas que se esfume, asómate y consume la vida a granel.
Hoy puede ser un gran día,
duro con él.
Hoy puede ser un gran día
donde todo está por descubrir,
si lo empleas como el último
que te toca vivir.
Saca de paseo a tus instintos
y ventílalos al sol
y no dosifiques los placeres;
si puedes, derróchalos.
Si la rutina te aplasta,
dile que ya basta de mediocridad.
Hoy puede ser un gran día
date una oportunidad.
Hoy puede ser un gran día
imposible de recuperar,
un ejemplar único,
no lo dejes escapar.
Que todo cuanto te rodea
lo han puesto para ti.
No lo mires desde la ventana
y siéntate al festín.
Pelea por lo que quieres
y no desesperes si algo no anda bien.
Hoy puede ser un gran día
y mañana también.
Hoy puede ser un gran día duro,
duro con él.
JOAN MANUEL SERRAT

Que bellos eran

Si dios quiere muy pronto junto al enero tendrá tu nombre mi nombre y en los ojos un anhelo

Allá cuando los árboles eran más verdes, menos edificios cubrían el cielo y la televisión tenía 2 canales.

Mi papá escribía con una olivetti y mi mamá tocaba la guitarra…

Acá, una decena de años mayor que ellos y con mejores instrumentos, yo me desvelo queriendo hacer las dos y no afino con ninguna.

Hipnótica

Martes 11 de Mayo de 2010.

Clase de Curso Diagnóstico por Imágenes.

Tema: Ecografía de las glándulas Salivales.

Aula 5 Facultad de Odontología de La Plata.

Claustro silencioso, luces apagadas y la proyección intermitente de Imágenes Anecoicas, Hipoecoicas e hiperecoicas de órganos alojados en la cavidad craneana.

Un puntero láser señala las estructuras y una voz grave relata los acontecimientos que se suceden tras el relampagueo que interrumpe la tenue luz que se refleja en las pupilas de los espectadores en cada cambio de diapositiva.

-Poesía… (me digo)

De repente Negro, fin de la proyección, Luces.

Chirriar de sillas que se arrastran, toses, libros y cuadernos que se cierran, voces que se mezclan y yo…reacciono.

Cierro la boca, pestañeo dos, tres veces rápidamente, corrijo la postura, guardo la lapicera dentro del espiral del cuaderno y busco mi bolso.

Soy la última en salir, en el corredor, el sol que se refracta en huellas de gotas de la última lluvia en los ventanales me arruga la frente y me achica los ojos (más todavía).

Tomo la calle, la vereda del sol y emprendo el camino a casa, alguien me saluda creo, no se, como seguí caminando es tarde para voltear y la bocina prolongada de un 206 me trae completamente a la realidad…cierto, semáforo en verde, gesto de disculpas, el conductor me enseña el pulgar, marcha atrás y de vuelta a la vereda.

Ahora si, miro la hora en mi celular ya estoy de vuelta.

No es la primera vez que me ocurre, siento una preocupante atracción hacia los hombres que imparten algún tipo de conocimiento, cualquiera sea la índole.

El hecho particular se presenta cuando un varón se para frente a mi hablando con seguridad, convenciéndome con ademanes enérgicos, contando con pasión el mecanismo de la materia en cuestión. Profundamente comprometido con sus creencias, poniendo el cuerpo al servicio del relato, representando…

Esta más allá de mi, no lo manejo, caigo en un trance, he aprendido asi a lo largo de mi vida cosas tales como: Posiciones tácticas defensivas en el fútbol, entendí la ley de offside, puedo creo hasta dibujar un cigüeñal, diagnosticar problemas de lubricación, chasis, suspensión, aprendí de programación, terminé por asistir incluso a una clase de king boxing y me paré descalza frente a la bolsa (descubrí que no era lo mío luego de de que ésta me diera mi merecido) y todo sin mencionar cuanto de ciencia, poesía, historia, economía y arte fui incorporando alienada.

En estado de fascinación.

Afortunadamente el efecto desaparece a minutos de haberse retirado el estímulo y los conceptos adquiridos son asimilados y fijados con exquisita precisión.

Todos tenemos una debilidad ¿no?