?

¿Cómo ensuciar el blanco de esta página con un puñado de palabras que todavía no se ordenan en mi cabeza? y se amontonan y empujan como si hubieran estado atrapadas luchando por salir y sin pensar ni mirar el teclado corren por mis brazos como hormigas hasta salir por mis dedos.

¿Que puedo decir? ¿Tengo algo para comunicar? ¿Para enseñar? No lo creo, y sin embargo necesito, deseo sentarme a escribir, quizá tan solo para leerme, para verme en una colección de horizontales filas de palabras, para buscarme ahí dentro…

¿Quien soy? ¿Qué soy?

Mujer según dice mi libreta sanitaria, mis ciclos hormonales, mi anatomía…, adulto según cronología, de estado civil casada; según los astros, capricornio, según los chinos cabra,  pareja de mi pareja, hija para mis padres, hermana por mis hermanos, amiga, compañera, simple conocida, una completa extraña…

Una sed que no se calma con el agua, un miedo a no tener miedo de nada, a no “Sentir” me cae sobre los hombros de repente y me vuelvo invisible, y el horizonte se acerca cuando camino, ¿Cuándo se acabó la sorpresa?¿Qué paso de mi : “Elige tu propia aventura” me alejó del mejor final? ¿Por qué pienso en un final?

Hoy me ahogo en un millón de preguntas sin respuesta, y en millones de respuestas a preguntas que no me hago y debería.

Y me quemo los ojos por mirar al sol de frente, por buscar detrás de las búsquedas, por negar lo innegable.

Sin darme cuenta me encontré en la cima de la montaña que ayer miraba desde abajo llena de expectativas y no siento vértigo, ni frío, ni el viento me despeina, ni se ve mejor desde arriba. ¿Será que debo subir más alto?, ¿Será que me equivoqué de montaña?, o tal vez no hay montaña y no hay ni arriba ni abajo…

Mientras tanto sigo caminando en círculos, que es mejor que detenerse (o al menos elijo pensar eso) y la vida me ocurre como suelen ocurrir las cosas…