La vida como una canción

Esa que te arrastra

que te deja en silencio

inhalándola

te invade

te cierra los ojos

marca los acordes en tus cuerdas vocales

domina tu pulso, controla tu respiración

te hace vibrar

te transporta

te obliga a recordar

te angustia

te hace inmensamente feliz

y absurdamente desdichado…

te embriaga

te sacude

te relaja

te hace sonreír

levanta tus cejas

te golpea

te acaricia

te besa el alma

Al oído

Puedo prescindir de todo menos de tu voz

No dejes de hablarme

Cuéntame que has hecho

Que haremos

Que estamos haciendo

Habla sin pensar en lo que dices

Sin pensar en lo que haces

Cuéntame que haces

Cuéntame que me haces

Puedo olvidarme de todo menos de tu voz

Que en la oscuridad me envuelve

Me abraza

Me recorre

Necesito tu sonido para emprender el día

Para emprender la vida

Para regresar a él

A vos

A ese lugar en el que solo existimos nosotros

y un silencio mágico…conversado

donde tus palabras se vuelven música

y escapan de tus labios

y ya no te pertenecen

porque se hacen mías y de nadie

y se anudan en mi garganta

No dejes de hablarme

Y cuéntame la vida

que sabe mejor de tus labios

Inventa esta historia

la nuestra

Que te escucho… te siento

te creo

Que yo te amo cuando me hablas.

Galletas de la fortuna

Habitualmente me convenzo de cosas poco o nada razonables, tales como:

  • Fumar un cigarrillo hasta justo antes de que se queme la inscripción de la marca es menos dañino.
  • Podré hacer todo lo que quiera justo en el momento en que me lo proponga.
  • Pensar seria y fuertemente en algo hace que ocurra.
  • Los malos hábitos son perjudiciales cuando creo que lo son.
  • Puedo manipular el pensamiento de mi interlocutor.
  • Digo mejor las cosas cuando no hablo.
  • Desconfiar es perder tiempo.
  • Dormir boca a arriba genera pesadillas.
  • Soy emocionalmente sensible solo por la mañana.
  • Quien silba por la calle y detrás mío cuando camino, cree que lo disfruto y se esmera en entonar los agudos.
  • Contar los escalones de cada escalera que subo, algún día me servirá de algo.
  • El chocolate reemplaza perfectamente una cena.
  • Un dolor de cabeza se alivia respirando pausadamente (sigo intentándolo)
  • A veces “organizar” consiste simplemente en cambiar las cosas de lugar.
  • Una lista de afirmaciones infundadas, definitivamente, debe tener 15 ítems.

Hoy

Tendría que empezar por el principio, pero me gusta el orden de aparición de los eventos, porque no hay nada como hablar del hambre con la panza vacía y menos todavía a mi manera, que aunque no mienta, a veces exagero.

Hoy tengo ganas de tener ganas, una sensación inexplicable de deseo infundado o fundado en miles de sensaciones que flotan en el aire y que toco de oído.

Hoy y quizá solo hoy, estoy dispuesta a hacerlo…a probar, a arriesgar. Mañana seguramente me pregunte: ¿en qué estaba pensando?… Por eso es Hoy, y no mañana el momento.

Hoy al borde del precipicio con los brazos en cruz y de espaldas me dejaría caer.

Hoy te diría Si.

Hoy me diría Si.

Hoy me desprendería de los objetos hasta casi con indiferencia, no miraría hacia atrás, no buscaría cómplices ni jueces, no tomaría impulso, no llevaría equipaje…hoy saldría tan solo con lo puesto, o sin ello.

Hoy no tendría miedo a perderme, no buscaría un punto de referencia en el cielo, no haría un camino de migas de pan…

Hoy me soltaría el pelo, perdería los zapatos, me olvidaría de fumar, me dormiría al sol.

Hoy no tendría culpas, ni recelo, ni pudor. Hoy sería natural e incivilizadamente yo.

Pero hoy se fue haciendo tarde y tan extraño como real es que, con el reloj marcando las 00.00, ya no es hoy sino mañana.