Momentos

Oscurece de a poquito, aparecen las estrellas, una a una, las luces comienzan a encenderse, se callan los pájaros, algún perro ladra, pasan los coches…

Un gran silencio crece y avanza desde las cuatro esquinas, la noche abraza los techos y de pronto la ciudad duerme…es ese momento en el que le pondría silenciador a mi teclado, pero pongo música, me estiro y sueno los dedos como si supiese lo que estoy por escribir.

De fondo Louis Armstrong me canta “la Vie en Rose” y le doy un largo sorbo a mi café.

¿Estás ahí?

No quiero aburrirte, pero hoy las musas han pasado de mi también y de todas formas quiero escribir.

Es una de esas noches en las que no me asecha el futuro incierto…el pasado irreparable,

hoy no me exprime la rutina,

no tengo miedo del tiempo, ni me desvelo por comprender al hombre…

al universo…

Hoy tengo puesta una mascarilla de crema reparadora y salvo el área de los ojos y la boca, mi rostro está paralizado debajo de una gruesa capa de producto cosmético.

Por más difícil que sea de entender, esto me hace ridículamente feliz y probablemente el hecho de que no poder sonreír por la tirantéz o la imagen que me devuelve el espejo de la puerta cada vez que volteo distraída, me encuentro disfrutando de este momento tan perfectamente olvidable que se me dio por contarte.

Dentro de la innumerable cantidad de cosas que me gustan, seguramente estos momentos de divismo ocupen un alto puesto de mi “Top List” y aunque por fuera puede apreciarse a una mujer ocupándose de su piel con expresión seria, leyendo las indicaciones del prospecto, por dentro estoy jugando y solo yo sé que primero me dibujé bigotes y que hice toda clase de gestos en el espejo del baño mientras se secaba la máscara por lo que debí repetir la aplicación hasta quedar inmovilizada.

La vida está llena de estos a penas 5 minutos de plenitud, corre por nuestra cuenta el darnos cuenta, el reconocerlos y saborearlos.

Aprovechalos, son tuyos.

Que no pasen desapercibidos.

Era eso…nada más.

La noche sigue avanzando y voy a dejar que me abrace a mi también, las luces se fueron apagando y ahora la luna baña de plata las paredes de mi patio hacia donde miro hasta quedar dormida, es hora de lavarse la cara, los dientes y a dormir…

.

Hoy puede ser un gran día,
plantéatelo así,
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.
Dale el día libre a la experiencia para comenzar,
y recíbelo como si fuera fiesta de guardar.
No consientas que se esfume, asómate y consume la vida a granel.
Hoy puede ser un gran día,
duro con él.
Hoy puede ser un gran día
donde todo está por descubrir,
si lo empleas como el último
que te toca vivir.
Saca de paseo a tus instintos
y ventílalos al sol
y no dosifiques los placeres;
si puedes, derróchalos.
Si la rutina te aplasta,
dile que ya basta de mediocridad.
Hoy puede ser un gran día
date una oportunidad.
Hoy puede ser un gran día
imposible de recuperar,
un ejemplar único,
no lo dejes escapar.
Que todo cuanto te rodea
lo han puesto para ti.
No lo mires desde la ventana
y siéntate al festín.
Pelea por lo que quieres
y no desesperes si algo no anda bien.
Hoy puede ser un gran día
y mañana también.
Hoy puede ser un gran día duro,
duro con él.
JOAN MANUEL SERRAT

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