El gusto es mío…

Y bueno, pues,

un día más que se va colando

de contrabando.

Y bueno, pues,

adiós a ayer

y cada uno a lo que hay que hacer.

Tú, enciende el sol.

Tú, tiñe el mar,

y tú, descorre el velo que oscurece el cielo,

y tú, ve a blanquear la espuma y la nube,

la nieve y la lana,

y tú, conmigo a cantar la mañana.

Tú, a dibujar el trigo y la flor.

Tú, haces de viento,

dales movimiento y tú les das color.

Tú, amasa los montes.

Tú, al pozo a baldear

y tú, conmigo y el gallo a cantar…

Que hay que empezar un día más.

Tire pa’lante que empujan atrás.

Y póngase el calcetín, paloma mía,

y véngase a cocinar el nuevo día.

Todo esta listo,

el agua, el sol y el barro,

pero si falta usted no habrá milagro.

Si le falta usted a un mundo enfermo y con canas,

quién va a hacerle la cama

y quién le peinará la frente

y quién le lavará la cara.

Si falta su risa para echarlo a andar.

Venga conmigo y el gallo a cantar.